Un soñador para un pueblo
Un soñador para un pueblo es un drama histórico de Antonio Buero Vallejo que traslada al lector al Madrid de marzo de 1766 para recrear los sucesos en torno al célebre motín de Esquilache. La trama expone el conflicto político y social desatado por las medidas modernizadoras e ilustradas que el ministro Leopoldo de Gregorio, Marqués de Esquilache, intenta implantar bajo el reinado de Carlos III para combatir el atraso estructural del país. Lejos de presentarse como un simple fresco de época, la obra profundiza en las contradicciones de un pueblo manipulado por facciones reaccionarias y oscurantistas que instrumentalizan el descontento popular para defender sus propios privilegios de poder, enfrentando el idealismo reformista del protagonista con la resistencia ciega de una sociedad inmovilista. Publicada por Vicens Vives, esta pieza fundamental del teatro español contemporáneo utiliza el trasfondo histórico como una profunda reflexión ética sobre la intolerancia, la responsabilidad de los gobernantes y la dificultad colectiva para alcanzar el progreso. La maestría de Buero Vallejo se manifiesta en la construcción de personajes dotados de un intenso simbolismo y en una tensión dialéctica constante que trasciende su contexto original. Esta edición consolida el valor literario de un texto imprescindible para comprender la evolución de la escena española del siglo XX y la capacidad del arte dramático para interrogar la conciencia histórica de la sociedad.
Sobre el autor
3 libros en la biblioteca
Antonio Buero Vallejo (Guadalajara, 29 de septiembre de 1916 - Madrid, 29 de abril de 2000) fue un destacado dramaturgo español, cuya obra marcó profundamente el teatro de posguerra en España. Desde su infancia en Guadalajara, mostró un interés innato por la pintura y la literatura, desarrollando una temprana vocación artística. Ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid en 1934, donde continuó cultivando su interés por la pintura, la filosofía y la política. Su compromiso con los ideales republicanos lo llevó a participar en la Guerra Civil Española, lo que le acarreó una condena a muerte que fue conmutada por prisión. Pasó más de seis años en diversas cárceles, donde llegó a retratar a Miguel Hernández, con quien forjó una amistad.
Los lectores también disfrutaron
Comentarios
0 comentariosÚnete a la conversación
Inicia sesión para compartir tu opinión, responder a otros y votar comentarios.
Iniciar sesiónAún no hay comentarios sobre este libro
¡Sé el primero en compartir tu opinión!