Los anteojos negros
En el apacible pero inquietante pueblo inglés de Sodbury Cross, una serie de envenenamientos con estricnina ha sembrado el terror, llevando a la sospecha sobre la joven Marjorie Wells tras la muerte de un niño. El excéntrico Marcus Chesney, un adinerado criminólogo aficionado y tío de Marjorie, está convencido de que la percepción humana es inherentemente engañosa y que los testigos presenciales son poco fiables. Para demostrar su teoría, orquesta un elaborado "experimento" público, una representación teatral donde recrea la sustitución de unos bombones con veneno. Sin embargo, lo que comienza como una demostración se transforma en un nuevo y desconcertante crimen cuando Chesney es envenenado fatalmente en plena vista de su audiencia por una figura enmascarada que porta anteojos negros. Los testigos, a pesar de su cercanía, ofrecen descripciones radicalmente distintas, creando un enigma aparentemente irresoluble que desafía toda lógica. La intervención del perspicaz Dr. Gideon Fell, el célebre detective de John Dickson Carr, es crucial para desentrañar esta compleja telaraña de ilusiones y engaños. En esta obra, Carr, maestro del misterio de la Edad de Oro, explora brillantemente la distorsión perceptual y la psicología criminal, llevando al lector por un camino de giros inesperados hasta una resolución ingeniosa que pone a prueba la misma naturaleza de la verdad.
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Sobre el autor
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John Dickson Carr (1906-1977) fue un prolífico escritor estadounidense, reconocido como uno de los maestros de la "Edad de Oro" de la novela de misterio, especialmente por su dominio de los enigmas de "cuarto cerrado". Nacido en Uniontown, Pensilvania, el 30 de noviembre de 1906, Carr era hijo de un congresista. Tras completar sus estudios en Haverford College, se trasladó a Inglaterra a principios de la década de 1930, donde se casó con una mujer inglesa y dio inicio a su fructífera carrera literaria. Carr se destacó por su capacidad para construir tramas complejas y centradas en el enigma, a menudo incorporando elementos aparentemente sobrenaturales que luego resolvía con lógica impecable. Fue el creador de icónicos detectives como el Dr. Gideon Fell y Sir Henry Merrivale, este último bajo el seudónimo de Carter Dickson, uno de los varios que utilizó junto a Carr Dickson y Roger Fairbairn. Su obra no solo abarcó novelas, sino también cuentos y guiones para radio, contribuyendo significativamente al género con un estilo que, a pesar de su nacionalidad, a menudo evocaba la tradición británica. A lo largo de su carrera, Carr obtuvo importantes reconocimientos, incluyendo el Gran Maestro de los Mystery Writers of America en 1963 y dos Premios Edgar especiales, uno de ellos por su biografía de Sir Arthur Conan Doyle. Fue uno de los pocos autores estadounidenses en ser admitido en el prestigioso Detection Club británico. Tras pasar gran parte de su vida adulta en Inglaterra, regresó a Estados Unidos, falleciendo el 27 de febrero de 1977 en Greenville, Carolina del Sur.
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