A cada cual, lo suyo
Una aburrida tarde de agosto, el farmacéutico de un pequeño pueblo siciliano recibe un anónimo en el que le amenazan de muerte y al que, sin embargo, no da importancia. Pero, días después, el farmacéutico muere asesinado en el monte junto a otro respetable lugareño, el médico Roscio. Mientras los rumores causan daños irreparables, y la policía y los carabineros dan palos de ciego, sólo Laurana, un anodino pero culto profesor de instituto, sigue una pista que tal vez conduzca hasta el asesino. Ha descubierto que el anónimo estaba confeccionado con palabras recortadas de un diario católico y conservador, L'Osservatore Romano, pues su logotipo, Unicuiquesuum –«A cada cual, lo suyo»–, figura en el reverso de los recortes. Y se lanza a hurgar no sólo en la vida de las víctimas, sino también en la de los vecinos suscritos a ese diario. Incapaz de ver el peligro al que le abocan sus hallazgos, Laurana se convertirá en el protagonista de esta brillante novela policiaca donde la Verdad mide sus fuerzas frente a los intereses de los poderosos.
Sobre el autor
3 libros en la biblioteca
Leonardo Sciascia, destacado escritor, novelista, ensayista y político italiano, nació el 8 de enero de 1921 en Racalmuto, Sicilia. Sus primeros años de formación los realizó en Caltanissetta, donde también ejerció como maestro, una profesión que lo marcó profundamente y le brindó una visión aguda de la sociedad. Posteriormente, se dedicó al periodismo, desarrollando una brillante carrera que complementó su prolífica producción literaria. La obra de Sciascia se caracteriza por una profunda indagación en la realidad siciliana e italiana, abordando temas como la corrupción política, la violencia mafiosa y las complejidades del poder, a menudo utilizando la estructura de la novela policíaca para desentrañar intrigas sociales y judiciales. Títulos como "Todo modo", "A cada cual, lo suyo" y "El día de la lechuza" son ejemplos emblemáticos de su estilo crítico y su compromiso civil. Su escritura, de tono clásico y accesible, buscaba iluminar las zonas oscuras de la realidad, convirtiéndolo en una "conciencia crítica de Italia". Más allá de su labor literaria, Sciascia también incursionó en la política. Fue elegido concejal en Palermo con el Partido Comunista Italiano y, más tarde, diputado en el Parlamento italiano y en el Parlamento Europeo con el Partido Radical, reflejando su constante compromiso con la justicia y la razón. Falleció en Palermo el 20 de noviembre de 1989, dejando un legado literario y político que sigue siendo relevante para entender la idiosincrasia de su país.
Los lectores también disfrutaron
Comentarios
0 comentariosÚnete a la conversación
Inicia sesión para compartir tu opinión, responder a otros y votar comentarios.
Iniciar sesiónAún no hay comentarios sobre este libro
¡Sé el primero en compartir tu opinión!